Un aspecto muy importante de esta obra es que “en Un hogar sólido, la muerte brinda las respuestas que la temporalidad no pudo dar (…), son certezas negativas: ni sueños cumplidos, ni deseos cambiados”
Los personajes están ajenos al hecho de haber muerto, no se encuentran en un estado de tragedia, y esto ocurre por la presencia del humor:
«El humor, como el juego, es una herramienta lingüística para tratar lo que marcha en paralelo al discurso racional. Cuando se pasa por el absurdo, la situación dramática ofrece otra perspectiva de análisis. Así, las prescripciones de los esposos o las preocupaciones sociales en la cripta son depuradas con humorismo y solo lo que queda en pie después de su reducción al absurdo tiene entidad para ser considerado»
Al respecto, también comenta Luna que “en el texto dramático la palabra anula al conflicto, creando, a través del lenguaje poético, imágenes que potencian la puesta en escena. La obra es, en sí misma, un conflicto sobre la espera, un estado cíclico en el que viven los personajes esperando un destino que desconocen y que no saben si les dará tranquilidad”
Lo cierto es que Garro perfila una obra de teatro única, que incluso la hace sospechosa de ser precursora del posterior movimiento del realismo mágico latinoamericano: cuando la realidad es tan líquida, el poeta recurre al absurdo para hacer de ella algo con sentido, para poder explicarla y explicársela a sí mismo. Y esto es lo que hizo Elena Garro en Un hogar sólido y durante el resto de su vida.
Bibliografía citada
Junco, Ethel y Calabrese, Claudio César (2021). Realismo trágico en tres piezas de Elena Garro. 37(1), 99–111. https://doi.org/10.2307/27109869
L Luna, E. (2017, December 5). Un hogar sólido. Enciclopedia de La Literatura En México. Recuperado de: http://www.elem.mx/obra/datos/93707

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